Los neumáticos son una parte fundamental de cualquier vehículo, ya que son los encargados de proporcionar la adherencia y la estabilidad del coche sobre la carretera. Por ello, es fundamental mantenerlos en buen estado para evitar posibles accidentes y asegurar un buen rendimiento del vehículo.




Pero ¿cómo podemos verificar el estado de nuestros neumáticos? A continuación, te ofrecemos algunos consejos y trucos para hacerlo de forma sencilla y efectiva:

Comprueba la presión de los neumáticos: La presión de los neumáticos es un aspecto fundamental a tener en cuenta, ya que una presión inadecuada puede afectar a la duración y el rendimiento de los mismos. Por ello, es recomendable comprobar la presión de los neumáticos cada mes o cada vez que vayas a realizar un viaje largo. Para ello, puedes utilizar un manómetro o acudir a una gasolinera que tenga un inflador de aire. No olvides comprobar también la presión de los neumáticos de repuesto.

Observa el desgaste de los neumáticos: Otro aspecto importante es el desgaste de los neumáticos. Si observas que los neumáticos tienen una profundidad inferior a los 1,6 mm, es recomendable cambiarlos. Además, si notas que el desgaste es irregular, es posible que haya algún problema con el alineado o la suspensión del coche, por lo que es conveniente acudir a un mecánico para que lo revise.

Verifica el estado de la banda de rodamiento: La banda de rodamiento es la parte del neumático que está en contacto con el suelo. Es fundamental que esté en buen estado, ya que de ello depende la adherencia del coche a la carretera. Si observas que hay cortes o desgaste en la banda de rodamiento, es conveniente cambiar el neumático.

Revisa el estado de la banda lateral: La banda lateral es la parte del neumático que se encuentra alrededor de la llanta. Es importante que esté en buen estado, ya que de ello depende la estabilidad del vehículo. Si observas que hay cortes o desgaste en la banda lateral, es conveniente cambiar el neumático.

Comprueba el estado de la llanta: La llanta es la parte del neumático que se encuentra en contacto con la carretera. Es importante que esté en buen estado, ya que de ello depende el rendimiento.