Poder de seducción. Esto es lo que irradian los nuevos modelos Cayenne desde la primera mirada.

En el frontal, completamente remodelado, tanto el nuevo Cayenne como el nuevo Cayenne S equipan nuevos faros delanteros H7 con tecnología de proyección. El nuevo Cayenne Turbo equipa nuevos faros delanteros Bi-Xenon con luz de curva estática y dinámica, que se encuentran también disponibles opcionalmente para los dos otros modelos. Para una mejorada iluminación de la carretera.

Las tomas de aire de nueva configuración proporcionan más aire de refrigeración. En el Cayenne Turbo, la toma de aire central es claramente mayor. En las dos tomas de aire exteriores se han alojado unidades de alumbrado en forma de barra con intermitentes y luces de posición integrados. En el Cayenne y en el Cayenne S son verticales, en el Cayenne Turbo horizontales. El capó del motor presenta en el Cayenne Turbo dos bóvedas adicionales.

Los modelos Cayenne están equipados con una avanzada tecnología de escape. Cumplen las normativas más rigurosas sobre gases de escape: en Europa la norma EU 4 y en los EE.UU. la LEV2 – LEV (Cayenne y Cayenne Turbo) y la LEV2 – ULEV (Cayenne S y Cayenne GTS). El balance es ejemplar: los vehículos de Porsche muestran en sus respectivas categorías que incluso un deportivo muy potente puede alcanzar unos valores de emisión moderados. A ello contribuyen el avanzado concepto de motor con inyección directa de gasolina, el sistema VarioCam Plus en los motores V8, así como la regulación variable de los árboles de levas en el Cayenne y el sistema de diagnóstico de a bordo II. Sin embargo, lo realmente decisivo es un madurado sistema de catalizadores compuesto por un precatalizador y un catalizador principal en cada tramo de escape.

Otro punto fundamental para la reducción de emisiones es la regulación estéreo lambda. Cada una de las dos bancadas de cilindros dispone de un circuito independiente de regulación lambda, que determina y distribuye a través de la unidad de gestión electrónica del motor la composición óptima de la mezcla, asegurando así el óptimo funcionamiento de los catalizadores.

En el desarrollo del nuevo Cayenne GTS nuestros ingenieros tuvieron ocasión de dar rienda suelta a sus preferencias técnicas. Así pues, los objetivos se perfilaron rápidamente: más potencia, mayor agilidad y un comportamiento en conducción aún más directo. En pocas palabras, más deportividad. Tanto técnica como estéticamente. Y el resultado salta a la vista. El nuevo Cayenne GTS es un vehículo sin concesiones. Construido para la carretera.

El motor atmosférico V8 de 4,8 litros con inyección directa de gasolina (DFI) ha sido rectificado para incrementar su potencia con respecto al Cayenne S. El remodelado sistema de admisión y una serie de modificaciones en la electrónica del motor permitieron obtener una potencia superior con una alta y simultánea eficiencia. El resultado son 298 kW (405 CV) a un régimen de 6.500 rpm, con un par motor máximo de 500 Nm a un régimen de 3.500 rpm.

La deportiva caja de cambios manual de seis velocidades traslada la fuerza del motor de forma ideal. La caja Tiptronic S de 6 velocidades se encuentra disponible con carácter discrecional. Para aumentar aún más la agilidad del nuevo Cayenne GTS, dispone de unas desmultiplicaciones finales más cortas en comparación con el Cayenne S. ¿Qué importancia tiene esto para su conductor? La aceleración de 0 a 100 km/h precisa tan sólo 6,1 segundos con cambio manual. Su velocidad máxima es de 253 km/h. El sistema de escape deportivo de serie proporciona además un sonido aún más denso.

Otra particularidad se ocupa de incrementar el instinto deportivo: el sistema electrónico de regulación del chasis Porsche Active Suspension Management (PASM) y el chasis con suspensión de acero de reglaje deportivo son de serie (suspensión neumática discrecional). El descenso de chasis del Cayenne GTS baja el centro de gravedad del vehículo otros 24 mm en el chasis con suspensión de acero, o 20 mm en el caso de la suspensión neumática opcional. Con ello se mejora la estabilidad de marcha incluso a altas velocidades. Con las ruedas Cayenne Sport de 21 pulgadas de serie se hace también visible a primera vista el elevado potencial de aceleración transversal del nuevo Cayenne GTS. Pero el sistema de frenos tampoco le va a la zaga: los discos de freno autoventilados tienen un diámetro de 350 mm en el eje delantero. Las mordazas de freno son de color rojo.

Puede equipar de fábrica su nuevo modelo Cayenne con el paquete opcional de tecnología todoterreno. Además de protectores laterales con skidplates integrados, una protección reforzada de la parte inferior del grupo motor, una protección adicional para el depósito y el eje trasero, así como una segunda argolla de remolque, incluye un sistema de alta tecnología para la compensación mecánica de fuerzas: un bloqueo del diferencial del eje trasero, conectable y regulado electrónicamente. Del mismo modo que el bloqueo longitudinal de serie, este bloqueo transversal adopta el mecanismo del embrague multidisco.

Pero, ¿cuál es su función concreta? La fuerza que la regulación de la tracción total distribuye hacia las ruedas del eje trasero debe ser dosificada con sensibilidad sobre el terreno, especialmente sobre firmes en malas condiciones. Precisamente eso es lo que resuelve el bloqueo del diferencial del eje trasero. De forma completamente automática.

Se encuentra integrado en el sistema de tracción a las cuatro ruedas. Si una rueda comienza a patinar sobre un terreno suelto o resbaladizo, el bloqueo del diferencial restablece de nuevo la tracción por medio de la sensible distribución de la fuerza de tracción entre ambas ruedas traseras.

En la modalidad Low-Range, el bloqueo del diferencial del eje trasero también puede ser accionado de forma manual. Al 100%. Por medio de la tecla basculante de la consola central. Las dos ruedas traseras cuentan ahora de forma permanente con la misma fuerza de tracción. Para una mejor protección del vehículo al circular en modalidad todoterreno hay disponibles con carácter opcional ensanches de pasarrueda de color negro, así como estribos laterales con placas antideslizantes.

Los nuevos modelos Cayenne han sido creados para la carretera y para terrenos intransitables. Al conectar la modalidad Low Range, el Porsche Traction Management (PTM) y el evolucionado PSM transforman automáticamente diversos sistemas para su óptima respuesta en condiciones de todoterreno: la asistencia todoterreno con la caja reductora, un programa todoterreno en el que prima la tracción, con ABS y ABD en ajuste todoterreno, así como – en vehículos con suspensión neumática – una distancia al suelo de 241 mm, el nivel todoterreno de la suspensión neumática (de serie en el Cayenne Turbo, opcional en el Cayenne S y en el Cayenne).

Y si todavía no tiene suficiente, puede aumentar la distancia al suelo en otros 30 mm, para llegar a 271 mm, que es el nivel todoterreno especial de la suspensión neumática. En este nivel los nuevos modelos Cayenne cuentan, gracias al especial diseño del frontal, con un ángulo de talud de hasta 31,8° delante y de 25,4° detrás. El ángulo de rampa es de 24,7°. El bloqueo longitudinal de la tracción total también es bloqueable al 100%, para la situaciones más difíciles en la modalidad todoterreno.

Así, es posible superar escarpadas pendientes de hasta 45º (100%). La función Hill-Holder de la caja Tiptronic S o el Porsche Drive-off Assistant, en combinación con la caja de cambios manual permiten iniciar la marcha cómodamente en zonas montañosas. Si se detiene en el ascenso, puede reiniciar la marcha sin necesidad de accionar el freno.

Otra ventajosa particularidad más: el Porsche Hill Control (PHC). También en los descensos lentos por laderas escarpadas es de gran ayuda el PHC, gracias a la asistencia de par de freno motor hasta una velocidad aproximada de 20 km/h. Si al circular por terrenos irregulares una o varias ruedas pierden contacto con el suelo, la eficacia del freno motor queda limitada. El asistente de par de freno motor detecta esta circunstancia y frena aquellas ruedas que tienen contacto con el suelo. De este modo el conductor puede concentrarse en las maniobras de conducción, ya que no precisa dosificar la fuerza de freno por sí mismo.

¿500 mm de profundidad de vadeo? Pura formalidad. Con la suspensión neumática opcional (de serie en el Cayenne Turbo) la profundidad de vadeo puede ser de hasta 555 mm. ¿Grava? ¿Surcos? ¿Barro? La tracción a las cuatro ruedas y los sistemas activados muestran todo su potencial.

¿Grandes irregularidades del terreno? También el modo de atravesarlas puede mejorarse. Con el sistema opcional Porsche Dynamic Chassis Control (PDCC) con barras estabilizadoras activas. En la modalidad Low Range el PDCC cambia automáticamente a la modalidad todoterreno.

En el motor V6 del nuevo Cayenne, un regulador de rotor de aletas completamente variable regula en cada caso el árbol de levas de admisión y el de escape. De forma continua y eficazmente gestionados por la unidad de gestión electrónica del motor. El control del intercambio de gases se regula mediante 4 válvulas por cilindro, accionadas directamente por taqués con compensación hidráulica del juego de válvulas.

¿Cómo puede comprobarlo? En el reducido consumo. En sus bajas emisiones. Pero, sobre todo, en la elevada potencia específica y en el elevado par motor del grupo propulsor, desde los más bajos regímenes de revoluciones.

Inyeccion Directa de Gasolina

El combustible es inyectado directamente en la cámara de combustión de forma dosificada, a alta presión y con una exactitud de milisegundos, a través de las válvulas de inyección accionadas electromagnéticamente. De generar la presión necesaria, de hasta 120 bares, se ocupa una bomba de alta presión.

El ángulo de proyección y el grado de conicidad de la inyección se han optimizado en relación con el par motor, la potencia y las emisiones. Con la turbulencia del combustible se consigue una distribución singularmente homogénea de la mezcla de combustible y aire. Para una eficaz combustión.

Hasta las 3.500 rpm se ejecuta el principio de la doble inyección. La cantidad necesaria de combustible es distribuida en dos procesos de inyección consecutivos. Para una rápida activación de los catalizadores tras el arranque en frío y un par motor superior en el margen de carga superior.

El sistema DFI mejora la refrigeración interna de la cámara de combustión debido a que la formación de la mezcla tiene lugar directamente en el cilindro. El resultado se traduce en una mayor potencia con un grado de eficiencia aún mejor de los motores.

La inyección es regulada en función de la potencia requerida por la unidad electrónica de gestión del motor, que es la que controla constantemente la mezcla correcta de combustible y aire. Las sondas lambda estéreo vigilan las emisiones. Esto preserva el medio ambiente. Y ahorra dinero.

Porsche Traction Management

El Porsche Traction Management (PTM abreviadamente) distribuye el par motor de forma activa y lo dirige allí donde resulta más efectivo en función de la situación. Pero ¿cómo funciona exactamente? El PTM está integrado por una inteligente tracción total permanente, que en su modalidad básica distribuye el 62% de la fuerza del motor hacia las ruedas traseras y el 38% hacia el eje delantero. Mediante un bloqueo longitudinal accionado por electromotor y regulado electrónicamente se puede variar la proporción de la distribución en función de las circunstancias de la conducción. Para afrontar las situaciones más difíciles en la modalidad todoterreno, el bloqueo longitudinal también es activable al 100% pulsando simplemente una tecla basculante alojada en la consola central.

Otras funciones relevantes del PTM son la caja reductora (Low Range), el diferencial automático de freno (ABD) y el sistema de regulación antiderrape (ASR). Al fin y al cabo, los nuevos modelos Cayenne transmiten al asfalto o al campo todo el poderío de los deportivos. Y es necesario controlar toda esa fuerza.

Por medio del ABD y el ASR, el sistema PTM proporciona un comportamiento dinámico en conducción y una extraordinaria tracción. De forma completamente automática.

Si una rueda amenaza con derrapar, el PTM la frena mediante el ABD y transfiere así mayor par de tracción a la rueda opuesta del mismo eje. Si las dos ruedas de un mismo eje amagan con patinar sobre un firme especialmente resbaladizo, el ASR interviene y adapta convenientemente la potencia del motor.

El conductor sólo tiene que decidir si prefiere una regulación de corte dinámico en la modalidad High-Range (modalidad de carretera) o bien una regulación en la que prime la tracción, como en la modalidad Low-Range (modalidad todoterreno). La modalidad Low-Range aporta una poderosa asistencia en maniobras de conducción extremas. La elección se adopta cómodamente mediante la tecla offroad, un conmutador basculante alojado en la consola central.

Poder de seducción. Esto es lo que irradian los nuevos modelos Cayenne desde la primera mirada.

En el frontal, completamente remodelado, tanto el nuevo Cayenne como el nuevo Cayenne S equipan nuevos faros delanteros H7 con tecnología de proyección. El nuevo Cayenne Turbo equipa nuevos faros delanteros Bi-Xenon con luz de curva estática y dinámica, que se encuentran también disponibles opcionalmente para los dos otros modelos. Para una mejorada iluminación de la carretera.

Las tomas de aire de nueva configuración proporcionan más aire de refrigeración. En el Cayenne Turbo, la toma de aire central es claramente mayor. En las dos tomas de aire exteriores se han alojado unidades de alumbrado en forma de barra con intermitentes y luces de posición integrados. En el Cayenne y en el Cayenne S son verticales, en el Cayenne Turbo horizontales. El capó del motor presenta en el Cayenne Turbo dos bóvedas adicionales.

La trasera optimizada es más dinámica. En los nuevos pilotos traseros se utiliza la tecnología de LED para la luz de marcha atrás y la luz de freno. El Cayenne y el Cayenne S exhiben más abajo dos salidas de escape integradas, mientras el Cayenne Turbo presenta dos salidas de escape dobles integradas. El carenado inferior en estética de difusor, así como el spoiler de techo de nueva configuración, rematan de forma más enérgica la trasera.

El resultado de todas las medidas de optimización es una aerodinámica sustancialmente mejorada. El coeficiente aerodinámico ha descendido claramente en todos los modelos.

El nuevo 911 está equipado de serie con una generación completamente nueva del PCM. Como unidad de mando central para audio, navegación y comunicación es ahora todavía más potente, versátil y, sin embargo, más sencillo de manejar, habiéndose conservado la lógica operativa de la estructura de menús.

Su característica principal es la gran pantalla táctil de 6,5 pulgadas, concebida para un manejo intuitivo. Naturalmente, también puede manejar el PCM como hasta ahora, por medio del pulsador giratorio. La representación de pantalla, con un máximo de 5 entradas de lista por página, es muy sinóptica. En el borde inferior de la pantalla se visualiza una función auxiliar.

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Construir un deportivo como el nuevo 911 GT3 constituye todo un desafío. Sus prestaciones deportivas deben despertar en el conductor la sensación de estar sentado al volante de una máquina de carreras de pura raza sobre un circuito y, al mismo tiempo, esta magnífica máquina ha de cumplir los rigurosos estándares medioambientales de Porsche. Así, también se han tenido en cuenta en el desarrollo del nuevo 911 GT3 aspectos como el consumo de combustible, la depuración de los gases de escape, la sencillez de mantenimiento, la reducción de ruidos y el reciclado de materiales. Y, por supuesto, la longevidad del vehículo. Porque una larga vida útil sigue siendo la mejor forma de preservar el medio ambiente.

Control de Emision de Gases

El nuevo 911 GT3 no sólo cumple las normativas sobre gases de escape Euro-4/D4 y LEV II (EE.UU.). Cumple sin mayor esfuerzo todas las normativas vigentes en la actualidad sobre gases de escape. En todo el mundo. De ello se ocupan sus dos catalizadores y la regulación estéreo lambda.

Vigila ambas bancadas de cilindros de forma independiente. Dos sondas Lambda simétricas regulan la composición de los gases individualmente para cada tramo de escape. Además, otra sonda lambda en cada bancada de cilindros vigila la transformación de los contaminantes en el catalizador correspondiente.

Mantenimiento

Los prolongados intervalos de mantenimiento posibilitan la cuidadosa y ecológica manipulación de carburantes y piezas de desgaste. Y reducen los costes de taller. Los intervalos de mantenimiento de un 911 GT3 hablan por sí mismos: aceite motor, cada 20.000 km o cada 2 años. Filtro de aceite, filtro de aire y bujías, cada 40.000 km o cada 4 años. Filtro de combustible, cada 80.000 km. Desaparece por completo la sustitución del líquido refrigerante

Reciclado

Porsche construye automóviles deportivos desde hace más de 50 años. Alrededor de un tercio de todos los Porsche jamás construidos siguen circulando también hoy en día, en carretera o sobre el circuito. Así pues, el reciclaje de vehículos Porsche «viejos» representa tan sólo una actividad muy subordinada. Esta larga durabilidad es una parte esencial de la filosofía y del concepto medioambiental de Porsche.

Y si ha de acudirse alguna vez al reciclaje: con los procedimientos actuales, el nuevo 911 GT3 es reciclable en más de un 85%. Todos los plásticos están perfectamente identificados para su posterior reciclado. La reducción de las variantes de plásticos amplía aún más esas posibilidades.

En realidad basta con una breve frase para caracterizar al nuevo 911 GT3: ha sido construido para la carretera. Pero no es algo que pueda darse por sobreentendido sin más. Porque ha sido completamente desarrollado por los ingenieros que construyen los vehículos de competición Porsche. Su tecnología procede del circuito de competición y su vocación para el uso diario es innata. En ningún otro automóvil deportivo se encontrará el conductor tan perfectamente integrado en el vehículo como en el nuevo 911 GT3. La unión con el conductor es tan intensiva que casi se percibe la sensación de formar parte de su tecnología. Así, el menor movimiento del 911 GT3 atraviesa directamente la piel.

El nuevo 911 GT3 impresiona tanto visual como técnicamente. Aunque en realidad esto no constituye diferencia alguna. Porque el simple diseño deportivo trazado en la mesa de dibujo no basta en Porsche. Cada detalle de la carrocería debe acreditar sobradamente su propia funcionalidad.

En pocas palabras: el nuevo 911 GT3 presenta una estampa extremadamente deportiva. Porque es exactamente así.


Aerodinamica

El nuevo carenado delantero ha sido aerodinámicamente optimizado, mejorándose así la conducción del aire de refrigeración hacia los frenos y el radiador central, necesaria debido a la elevada carga térmica del motor. Lo peculiar del carenado delantero: contribuye en gran medida al mayor agarre del tren delantero. Sobre todo gracias a una salida de aire en el borde delantero del capó del maletero. Conduce el aire que circula por el radiador central hacia arriba, por encima del vehículo. De este modo el vehículo se pega a la carretera y presenta una mejor adherencia.

Un doble alerón fijo domina la parte trasera. El perfil superior del alerón tiene el ángulo de inclinación ajustable para su utilización en circuitos. El doble alerón proporciona la necesaria estabilidad de marcha incluso a velocidad máxima. Un detalle muy efectivo: un labio de goma adicional (el denominado gurney flap) en el alerón inferior.

Dos colectores de presión dinámica en el capó trasero conducen el aire adicional hacia el motor al ir ascendiendo la velocidad de conducción y proporcionan así también aire de refrigeración al compartimento motor. Las ranuras de ventilación en el paragolpes trasero facilitan la ventilación del compartimento motor.

La consecuencia de todas estas optimizaciones aerodinámicas se traduce en la sensación de que el nuevo 911 GT3 ha perdido toda su fuerza ascensional y la ha reemplazado por una mayoradherencia, tanto delante como detrás. Para una extraordinaria adherencia al suelo, mayor estabilidad en la trazada y mayor seguridad de conducción. Y una extraordinaria maniobrabilidad incluso a altas velocidades.

El nuevo carenado delantero ha sido adaptado aerodinámicamente a la elevada solicitación térmica del motor y a la alta potencia de freno: mediante grandes aberturas de refrigeración para una mejor canalización del aire hacia el radiador central y hacia los frenos delanteros. Una salida de aire integrada delante del capó del maletero contribuye en gran medida al mayor agarre del tren delantero. Conduce el aire que circula por el radiador central hacia arriba, por encima del vehículo. Para una mayor adherencia.

Las tomas de aire para la refrigeración del aire de sobrealimentación en las secciones laterales traseras permiten intuir la gran cantidad de aire que es necesario para alcanzar la elevada potencia del 911 GT2.

La vista más impresionante es sin duda la de la trasera. El alerón trasero fijo con labio de spoiler proporciona una gran estabilidad de marcha incluso a velocidad máxima.

De que se sienta presionando contra el asiento son responsables unos canales de entrada de aire ubicados en los soportes del alerón que, a medida que aumenta la velocidad, comprimen aire suplementario en el tramo de admisión, incrementándose la eficiencia del motor por medio de este principio Ram-Air. Gracias al sistema de presión dinámica Ram-Air el aire se acumula delante de los turbocompresores. Esto alivia los turbocompresores, descendiendo de este modo la contrapresión de escape y aumentando la potencia del motor.

El capó trasero con anagrama GT2 está fabricado en un plástico ultraligero.

El resultado es un coeficiente aerodinámico de sólo 0,32 y mayor agarre, tanto delante como detrás. Para una gran adherencia al suelo, mayor estabilidad direccional y una excelente maniobrabilidad. Un elaborado diseño también proporciona buen aspecto a las prestaciones.

Al margen de que conduzca relajada o deportivamente, con o sin capota: la seguridad del 911 Turbo Cabriolet está a la altura de su potencia. Porque, al fin y al cabo, no solo es uno de los descapotables más potentes, sino también uno de los más seguros.

La resistencia torsional y a la flexión de la carrocería es ejemplar en el segmento de los descapotables de 2+2 plazas. Las torsiones de la carrocería al circular sobre firmes irregulares son mínimas, para una maniobrabilidad precisa y una elevada seguridad de conducción.

Para una mayor protección de los ocupantes en caso de vuelco, el 911 Turbo Cabriolet cuenta con un sistema de protección antivuelco de despliegue automático. Los 2 arcos antivuelco se encuentran alojados en sus chasis detrás de los asientos traseros y están pretensados por fuerza de resorte. El sensor de vuelco se encuentra integrado en la unidad de control central de los airbags y vigila permanentemente las variaciones de inclinación de la carrocería, la aceleración longitudinal y transversal y el contacto con la carretera. En caso de emergencia despliega en milésimas de segundo los arcos antivuelco acolchados por su parte superior.

Puede equipar opcionalmente su vehículo con un sistema de frenos que ha tenido que superar las más duras exigencias en los circuitos de competición y que, en nuestro afán por el continuo desarrollo, hemos optimizado: los frenos Porsche Ceramic Composite Brake (PCCB).

Los discos de freno cerámicos del sistema PCCB tienen en los modelos 911 Turbo un diámetro de 380 mm delante y 350 mm detrás, para ofrecer una elevada potencia de freno. El disco de freno se basa en fibras de carbono especialmente tratadas, silicificadas en un proceso de alto vacío a una temperatura aproximada de 1.700 grados Celsius. El resultado son unos discos de freno que, en comparación con los discos de fundición gris, presentan un grado de dureza notablemente superior.

Característico también del sistema PCCB es su reducida dilatación térmica, que evita deformaciones en condiciones de máxima exigencia. Además, los discos de freno cerámicos garantizan la ausencia de corrosión y ofrecen una mejor amortiguación acústica.

La utilización de mordazas de freno de aluminio de 6 émbolos en arquitectura monobloque en el eje delantero y unas mordazas de freno de 4 émbolos en el trasero proporciona una elevada y, sobre todo, constante presión de freno en la deceleración. La respuesta de los frenos tiene lugar con mayor rapidez y precisión a la menor presión sobre el pedal.

En particular, al ser sometidos a intensos esfuerzos se alcanzan las condiciones óptimas para unas distancias de frenado menores. Además incrementan la seguridad en las frenadas a alta velocidad gracias a la gran resistencia a la fatiga del sistema de frenos PCCB.

La ventaja decisiva del sistema de frenos cerámicos radica en el peso extremadamente ligero de los discos de freno, aproximadamente un 50% inferior. Un factor que no sólo repercute positivamente en las prestaciones y el consumo, ya que reduce fundamentalmente la masa en rotación no suspendida. El resultado: se consigue un mejor agarre y un mayor confort de marcha y rodadura, sobre todo por carreteras de firme irregular.

El desgaste de los discos de freno y, particularmente, de las pastillas de freno (al margen del tipo que sean) se incrementa notablemente de forma natural al utilizar el vehículo sobre circuitos o al forzar su uso en conducción. De modo análogo a los frenos de fundición gris de altas prestaciones, tras un intensivo fin de semana en el circuito será preciso realizar una revisión técnica profesional.

1905 es el año de nacimiento del turbocompresor. A la hora de registrar la patente, el ingeniero suizo Dr. Büchi presentó su desarrollo con el nombre de sobrealimentación por presión dinámica. Pretendía mejorar el grado de eficacia del motor de combustión. El principio: prestar utilidad práctica a la energía de la corriente de gases de escape.

El primer motor sobrealimentado fue construido en 1910 por Murray-Willat. También los constructores de aviones dieron la bienvenida a la nueva tecnología, ya que el turbo permitía evitar las caídas de potencia que se producían en los motores a grandes alturas, derivadas del bajo contenido de oxígeno en el aire.

Porsche reconoció muy tempranamente otras ventajas de la sobrealimentación turbo, sobre todo la ganancia de potencia con una cilindrada relativamente pequeña. Ello permitió el desarrollo de propulsores de dimensiones compactas y reducido peso.

En la sobrealimentación turbo la corriente de gases de escape impulsa una turbina, que a su vez pone en movimiento un compresor integrado en el tramo de escape. El aire aspirado es comprimido, lo que permite tener más aire de combustión disponible para el motor, que puede quemar así mayores cantidades de mezcla combustible. Si, además, el aire comprimido es enfriado antes de su combustión, se puede incrementar incluso el grado de llenado de los cilindros. Un radiador de aire de sobrealimentación de este tipo fue utilizado por primera vez en Porsche en 1977, en el 911 Turbo 3.3.

A comienzos de los años setenta surgió el primer coche de carreras Porsche con turbocompresor: el motor de 12 cilindros del 917 era sobrealimentado por dos turbocompresores por gases de escape. Su potencia era de 1.000 CV. En 1972 un 917/10 con motor turbo de cinco litros obtuvo la victoria en el campeonato CanAm. Y en 1973 lo hizo también el 917/30 con una cilindrada de 5,4 litros y 1.100 CV, el Porsche más potente destinado a la competición sobre circuitos de carreras.

Todas estas experiencias afluyeron, naturalmente, en el desarrollo de vehículos de serie. Precisamente un año más tarde, en 1974, Porsche presentaba el primer 911 Turbo. Dicho sea de paso, la crisis del petróleo no se había desvanecido todavía. De acuerdo, un entorno de salida un tanto adverso para uno de los automóviles deportivos más potentes. Pero superar las adversidades sin inmutarse fue siempre su norma.

La ensanchadas aletas, así como el spoiler delantero y el trasero, no era parafernalia, ya que el primer 911 Turbo tenía una potencia de 260 CV y aceleraba en 5,5 de 0 a 100 km/h. Porsche alcanzó un par motor de 343 Nm, inimaginable hasta entonces para un motor con una cilindrada de tres litros, que hizo necesaria una caja de cambios especial. Así comenzaba una historia que pronto se transformó en leyenda.

Su sucesor presentado en 1977 movilizaba 300 CV a partir de sus 3,3 litros de cilindrada y un radiador de aire de sobrealimentación.

En 1993 fue presentado el último 911 Turbo de tracción trasera: el 911 Turbo 3.6 de la serie 964 erizaba el vello con sus 360 CV. Su sucesor de 1995 basado en la serie 993 vino a desplazar una vez más los límites de lo factible: por primera vez con tracción total, dos turbocompresores. Este último modelo 911 Turbo refrigerado por aire desarrollaba 408 CV a partir de una cilindrada de 3,6 litros.

En el año 2000 debutó el 911 Turbo (modelo 996), igualmente con tracción a las cuatro ruedas y por primera vez con un motor refrigerado por agua. La incorporación del sistema VarioCam Plus permitió reducir de manera drástica el consumo de combustible. Desarrollaba 420 CV a partir de una cilindrada de 3,6 litros. Suficiente para una velocidad punta de 305 km/h.

Ahora, la leyenda de este peculiar automóvil deportivo incorpora un nuevo hito histórico: el 911 Turbo.

Ha tenido siempre conductores que reclaman las máximas prestaciones, también de sí mismos. Es una obra maestra de la tecnología. Hoy más que nunca.

Los grupos ópticos ovalados Bi-Xenon que equipa de serie con sistema limpia-parabrisas se integran de forma compacta en el frontal, que es completamente nuevo. Los intermitentes LED de altas prestaciones se encuentran ubicados en las tomas de aire laterales del frontal. Los compactos faros antiniebla, muy bajos y distanciados.

Las tomas de aire laterales ubicadas detrás de las puertas están configuradas de tal modo que facilitan al máximo la alimentación de aire de refrigeración para los radiadores de aire de sobrealimentación. La canalización del aire de refrigeración hacia los frenos es muy eficiente, lo que permite alcanzar una potencia de freno extraordinaria tanto en el eje delantero como en el trasero.

La carrocería es sustancialmente más ancha en el eje trasero que en la parte delantera. El gran ancho de vía, junto con los anchos neumáticos, confiere al vehículo un potencial de aceleración transversal enorme. El alerón se despliega a partir de 120 km/h, que es cuando se necesita, y retorna a su posición cuando se desciende a una velocidad de 60 km/h aproximadamente.

También estrena diseño la trasera. Las salidas de aire laterales y las salidas de escape completamente integradas dejan adivinar la descomunal potencia que se esconde en el motor trasero.

911 Turbo: monta llantas de 19 pulgadas realizadas en técnica de forja, con acabado de serie bicolor, así como neumáticos 235/35 ZR 19 delante y 305/30 ZR 19 detrás.

El interior del 911 Turbo es singularmente deportivo. Los materiales de su equipamiento son de lujo. El equipamiento de cuero, que incluye los asientos eléctricos, el salpicadero y los revestimientos de las puertas y de las secciones laterales traseras, es de serie. También hay disponibles con carácter opcional asientos deportivos, incluso en versión adaptable. Una palanca de cambios especial, reservada exclusivamente al 911 Turbo, y un volante deportivo de tres radios, regulable en altura y profundidad hasta 40 mm, también forman parte del equipamiento de serie. También puede equipar opcionalmente un volante de tres radios con unidad multifunción.

En el diseño, que constituye todo un salto evolutivo en la ya larga historia del 911 Turbo, se reflejan por un aspecto más imponente que nunca.

Aerodinamica

El equilibrio aerodinámico del conjunto del vehículo es excelente, lográndose incluso una mayor adherencia en el eje trasero. El coeficiente aerodinámico es desacostumbradamente bajo: tan sólo 0,31. Gracias a su excelente penetración en el aire y a su coherente arquitectura ligera, el 911 Turbo alcanza unos valores de consumo sensacionales si se tiene en cuenta la potencia con que cuenta.

Cada elemento cumple una función. El nuevo 911 también saca de ahí su fuerza interior. No sobra nada, eso no tiene cabida en el concepto. El coeficiente aerodinámico extremadamente bajo de 0,29 del nuevo 911 Carrera es la consecuencia lógica.

Las tomas de aire del nuevo carenado delantero se han agrandado. Para lograr una mayor capacidad de refrigeración. Y un aspecto aún más deportivo.

De serie en todos los modelos 911: los faros Bi-Xenon. Los intermitentes y las luces de posición y conducción diurna realizados con tecnología de LEDs se han integrado armoniosamente en los grupos ópticos delanteros sobre las entradas de aire, conformando una llamativa estética. La luz de curva de regulación dinámica, no de serie, dispone de un módulo giratorio para la luz de cruce: una tecnología visible para una mejor visibilidad. Los retrovisores exteriores modificados ofrecen una visión aún mejor.

También la trasera cuenta con una nueva configuración. Los nuevos y llamativos pilotos traseros con tecnología de LEDs se extienden a lo largo de las aletas, terminando en punta hacia los laterales. Inconfundibles, especialmente por la noche. Las salidas de escape de acero inoxidable – de cuádruple salida en los modelos S – están completamente integrados en el carenado. El nuevo diseño de las ruedas también constituye una valiosa aportación a la estética. Los modelos 911 Carrera calzan de serie ruedas de 18 pulgadas, los modelos S ruedas de 19 pulgadas.

Recapitulemos: el diseño es inconfundiblemente 911. Porque obedece a la función. Y lo hace fascinando siempre.


Fascinación. Ha sido siempre nuestro motor de impulso al desarrollar el 911. Y se vive de forma especialmente intensa en los días soleados, conduciendo de forma relajadamente deportiva un 911 descapotable. Esa es la razón por la que cada nuevo 911 se encuentra siempre disponible en versión Cabriolet.

Desde el punto de vista técnico, responden a la mentalidad de potencia de las variantes no descapotables. Con propulsor de 3,6 o 3,8 litros. Para obtener unas prestaciones que no dejan lugar a dudas. Fascinación a escala 911, en cualquier caso.


Lo mismo puede decirse del concepto de seguridad: los airbags de gran tamaño para conductor y acompañante, así como la protección frente a impactos laterales Porsche Side Impact Protection System (POSIP) se encuentran instalados de serie en todos los modelos 911. Completados en los modelos Cabriolet con una eficaz protección antivuelco.


Adaptada también a la conducción sin capota: la nueva ventilación del asiento disponible opcionalmente para los días especialmente calurosos.


Y además, los nuevos modelos 911 Cabriolet son descapotables en el sentido clásico: con capota de tela. Para ahorrar peso en el lugar correcto. Para conseguir ese bajo centro de gravedad típico de los verdaderos automóviles deportivos. Y un reducido consumo. Desarrollado una vez más, para no perder ni un ápice de fascinación aunque la lluvia arrecie.