El Mini electrico presentado por grupo BMW


MINI y el grupo BMW se han preocupado siempre por desarrollar nuevas tecnologías que ayuden tanto al medio ambiente como a mejorar la experiencia de manejo. Desde formas nuevas de fabricación de autos hasta fuentes de poder alternativas, MINI está dispuesto a experimentar para ayudar al desarrollo de la tecnología.



El MINI E es un experimento que ayudó a crear los autos BMW Active Hybrid y los completamente eléctricos i3 e i8.

Por fuera, el MINI E se ve como un MINI completamente normal, excepto por la falta de tubo de escapee en la parte trasera y los enormes letreros que avisan que el auto es eléctrico por todas partes.

En el interior las ocsas cambian un poco más. Las plazas delanteras son normales y el equipamiento es el mismo que el de un MINI base, no trae controles al volante y ese tipo de detalles pero sigue contando con vidrios eléctricos y aire acondicionado. En las plazas traseras es donde la cosa cambia, porque básicamente no existen. Su lugar ha sido ocupado por las baterías por lo que el MINI E es sólo para dos personas.

Las baterías también ocupan gran parte del espacio de la cajuela, por lo que tampoco tiene mucho espacio de carga… casi nada.

Todas estas baterías le dan vida a un motor eléctrico que cuenta con la nada despreciable cantidad de 200 caballos de fuerza. Gracias a su potencia y al hecho de sólo tener una velocidad hacen que la aceleración de este pequeño auto sea fuerte y constante hasta la parte alta del velocímetro.

El problema de pisar con alegría el acelerador es que las baterías se descargan mucho más rápido que si manejamos de la manera más conservadora posible. Muchas veces aunque no queramos tendremos que pisar más el acelerador y la vida de las baterías bajará considerablemente, una pendiente pronunciada es un ejemplo perfecto de esto.

La sensación de manejo es sumamente extraña ya que el sistema de regeneración de las baterías hace que el auto frene solo a partir del momento en el que soltamos el acelerador. Tan frena solo que sin tocar el pedal del freno cuando empieza a disminuir la velocidad las luces de freno se prenden solas para avisar a lo conductores de atrás que estamos bajando la velocidad.

Una vez que uno entiende la velocidad a la que frenará y la distancia necesaria, el MINI E se convierte en un auto que se puede manejar con un solo pedal en la ciudad, sin necesidad de tocar el freno en todo el trayecto.

El peso de las baterías también afecta el comportamiento dinámico del auto, sobre todo a altas velocidades. El peso extra en el eje trasero le ayuda a aumentar su agarre, pero si llega a botar por alguna irregularidad del camino, todo el eje trasero se mueve y el auto acaba apuntando en otro sentido. Afortunadamente la dirección es bastante rápida y precisa y con correcciones a tiempo se puede prevenir.

La autonomía del MINI E en una ciudad sinuosa como México o San Francisco es de 55 millas. Entendemos que puede ser de mucho más que eso, siempre y cuando este en un lugar plano en el que no tenga que luchas contra su propio peso en una pendiente.

De igual manera 55 millas es una distancia bastante decente, sobre todo si se tiene la estación de carga rápida que lo recarga por completo en 4 horas, si no un enchufe normal de casa lo hará en alrededor de 26. Si la distancia promedio que recorremos diario no s tan grande con que lo pongamos a cargar todas las noches no debería dar muchos problemas.

Es importante recordar que el MINI E es un prototipo que sólo se utilizó para hacer pruebas en el mundo real para desarrollar un vehículo eléctrico y mejorar a los híbridos de la compañía. Habrá que esperar a manejar el BMW i3 para ver la verdadera evolución de este concepto.